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Dolores reumáticos

Síntomas

Cada día realizamos multitud de pequeños movimientos de los que no somos conscientes hasta la aparición de los primeros dolores. Durante el curso de nuestra vida, nuestras piernas nos hacen "recorrer" dos veces la vuelta al mundo y nuestras articulaciones están sometidas a una enorme presión. Afortunadamente, podemos contribuir a su bienestar. Es posible proporcionar a nuestros músculos y articulaciones una protección externa, pero también podemos tener un detalle “interno" con ellos. La solución global concebida por A.Vogel abre interesantes posibilidades para el alivio sintomático de las afecciones musculares y el dolor articular. 

Causas

En el terreno de los “reumatismos", las tablas clínicas hacen furor. Las causas son tan numerosas que todavía ahora están poco estudiadas. Entre ellas: mal reparto de los pesos, desgaste de las articulaciones, factores hereditarios, fracturas mal consolidadas, lesiones de ligamentos y de tendones o malformación innata de una articulación. Otras enfermedades reumáticas son provocadas por problemas metabólicos o inmunitarios, o son de origen inflamatorio. Las infecciones virales y ciertas bacterias intestinales también son sospechosas de provocar reumatismos. En general, la enfermedad  evoluciona de manera crónica y provoca una inflamación de las articulaciones pudiendo llegar a su destrucción.

Enfermedades reumáticas más frecuentes:

  • artrosis
  • enfermedades degenerativas de las articulaciones
  • enfermedades reumáticas inflamatorias
  • artritis reumatoide
  • reumatismo de las partes blandas 

Las posibilidades de la fitoterapia

En la mayor parte de los pacientes, las terapias medicamentosas no tratan nunca la totalidad de un conjunto de dolores. La necesidad de productos complementarios es pues importante, pero a menudo los pacientes no recurren a ellos, creyéndose en la obligación de consumir más medicamentos con sus eventuales efectos secundarios. En general, una medida aislada o un solo remedio no son suficientes para conseguir una primera mejora: es necesario recurrir a todo un concepto terapéutico individual. En este caso, los productos fitoterápicos (con plantas medicinales) representan una posibilidad terapéutica tan natural como eficaz.

La garra del diablo (Harpagophytum procumbens)

Una planta medicinal saca sus garras contra la artrosis. Florece, de un color rosa claro a rosa oscuro, en pleno corazón del desierto del Kalahari, África del Sur, adaptada a un clima donde el termómetro sobrepasa los 40ºC al mediodía y los inviernos son fríos y muy secos. Las virtudes de esta planta medicinal son conocidas desde hace años por los investigadores occidentales. Los productos derivados de esta planta poseen un efecto antiinflamatorio probado, son bien tolerados, con muy pocos efectos secundarios y no existe ninguna interacción con otros medicamentos. El harpagófito en procesos reumáticos crónicos es aconsejable y ayuda a mejorar nuestra calidad de vida, de una manera sana y natural.

Árnica montana

Para mucha gente el árnica es una “planta socorrista" empleada para curar todos las “pupas". Hoy en día todos los expertos son unánimes: el árnica juega un papel principal en la terapia de dolores musculares y articulares causados por reumatismos. Un gel de árnica muy concentrado no sólo se limita a la lucha contra los síntomas, sino que también combate las causas de los reumatismos. Se utiliza en todos los casos donde se trata de luchar con éxito contra la evolución de la inflamación y por consiguiente contra el dolor. 

Algunos consejos complementarios

Calor: 

Si las articulaciones están aquejadas de inflamación crónica, el calor puede reducir el dolor, estimular el metabolismo y la irrigación sanguínea.

  • Baños completos y parciales con ayuda de árnica, de flores de heno, cataplasmas de barro
  • Cataplasmas calientes (de patata, de lino)
  • Aplicaciones de arcilla

Frío:

En caso de inflamación aguda de las articulaciones, el frío ejerce un efecto analgésico, descongestionante y antiinflamatorio.

  • Sumergir las partes doloridas en agua (helada o no)
  • Cataplasmas a base de acetato de aluminio, de queso fresco o de arcilla medicinal preparadas en frío
  • Aplicaciones de paños helados o de gel conservados en el congelador

Ejercicio físico:

Si la adquisición de masa muscular puede hacerse bajo el control de un profesional, es posible, según un estudio finlandés, disminuir el dolor (hasta un 67%) y reducir a la mitad la destrucción de los cartílagos con ejercicio. Además, el movimiento controlado de las articulaciones proporciona a los cartílagos los aportes nutritivos requeridos.

  • Aqua-fitness
  • Natación
  • Bicicleta
  • Marcha
  • Musculación 

Alimentación

Las inflamaciones van de la mano con la aparición de grandes cantidades de radicales libres. En ese momento los antioxidantes son necesarios para luchar contra estos radicales libres. Las necesidades diarias de antioxidantes (por ejemplo, vitamina C, E, selenio, zinc, etc.) son cubiertas por cinco raciones diarias de frutas u hortalizas. Se recomienda una alimentación lo más vegetariana posible, consumir la menor carne posible ya que contiene ácido araquídico que refuerza los agentes que favorecen la inflamación.

  • Poca carne
  • 5 raciones diarias de fruta y hortalizas
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