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La fiebre del heno: síntomas y tratamiento

La fiebre del heno es una reacción alérgica al polen de las gramíneas (hierbas), de los arbustos con flores y de los árboles

Con el buen tiempo y la primavera, el polen flota en el aire y llega la fiebre del heno. Ojos rojos y llorosos, mucosidad, estornudos… son algunos de los molestos y desagradables síntomas que acompañan la fiebre del heno, también conocida como rinitis alérgica estacional opolinosis, y que sufre una de cada seis personas. Pero estos síntomas son sólo una alerta y, si reaccionamos a tiempo, incluso los podemos prevenir.

¿Qué es la fiebre del heno?

En primavera, con la explosión de la naturaleza y sus floraciones, el polen invade el aire. La fiebre del heno es una reacción alérgica al polen generado por gramíneas, flores, arbustos y árboles. El mecanismo de defensa de nuestro organismo, cuando es agredido por el polen, provoca la liberación de histamina, que le permite toser, estornudar y llorar.El polen penetra la mucosa de la nariz y los ojos, provocando los síntomas típicos de la fiebre del heno, que son muy similares a los síntomas de los resfriados:

  • Picor y secreción nasal
  • Obstrucción nasal
  • Estornudos, sobre todo por la mañana
  • Picor y escozor ocular
  • Ojos llorosos, hinchados y rojos
  • Dolor de garganta
  • Dolor de cabeza
  • Fatiga

El polen: prevenir mejor que curar

¿Sabes que si la reacción alérgica ya ha empezado es mucho más difícil de controlar que cuando nuestro organismo ya está preparado para asumir el ataque? El consejo más útil para no padecer los molestos síntomas de la fiebre del heno es la prevención. Es importante empezar con las medidas preventivas justo antes del inicio de la primavera, antes de laexplosión del polen.Cuando uno es muy sensible al polen puede llegar a enfermar seriamente con la fiebre delheno, una enfermedad muy molesta debido a su sintomatología y a la sensación de cansancio e irritabilidad.

El calendario polínico

Históricamente siempre se vinculó la fiebre del heno con la recogida del heno, en junio. Pero estas creencias no son válidas, ya que hay polen en el aire desde febrero hasta octubre.Actualmente, la temporada del polen (ver el calendario polínico) se está ampliando debido a que las temperaturas, más elevadas y húmedas, provocan la "explosión" de plantas como la ambrosia, que crece desmesuradamente, incluso en los patios de las casas.Varias de las especies de ambrosia producen grandes cantidades de polen (muy agresivo), que pueden provocar una reacción alérgica violenta.Si se tiene alergia al polen de los árboles, se sufrirán las molestias principalmente en primavera (febrero, marzo y abril). Si la alergia es al polen de las gramíneas, entonces se notará a finalesde la temporada (junio, julio). Pero también es posible padecer los síntomas durante toda la temporada.Cada persona es diferente y, si se es consciente que se está en riesgo, es convenientecontrolar el calendario polínico para consultar los periodos de floración y tomar las medidas adecuadas.

¿Se cura?

La fiebre del heno es muy molesta, pero no es grave. No obstante, es posible que los síntomas prolongados puedan dañar la mucosa nasal. Lamentablemente, no hay cura para la fiebre del heno, pero sí que se pueden tomar medidas para prevenir o reducir sus síntomas.El calendario polínico que aquí se expone a modo de esquema muestra el nivel de presencia  de polen en el aire durante el año. Las distintas clases de polen, con capacidad para producir alergias respiratorias, se van moviendo como también lo hacen las estaciones. Sin embargo, el tiempo y el área son factores clave para su transporte.

Pautas para controlar el polen y la alergia

Lo mejor ante una alergia es evitar la sustancia a la que se es alérgico. Pero en el caso de la fiebre del heno es más complicado, ya que el polen está por todas partes. Lo que sí se puede hacer es mantener un control del polen en la medida de lo posible:

En casa:

  • Mantener una humedad de entre el 40% y 60%, para mantener la mucosa nasal húmeda.
  • Mantener todas las puertas y las ventanas bien cerradas en días de viento fuerte.
  • Airear los ambientes, y hacerlo preferiblemente por la mañana y temprano, cuando el exterior está todavía húmedo.
  • Colocar pantallas contra el polen en las ventanas y puertas.
  • Procurar no secar la ropa en el exterior, ya que la ropa -y sobre todo la de cama- puede atrapar el polen.

En el exterior:

  • Utilizar gafas de sol para proteger los ojos del polen.
  • Mantener las ventanillas del coche cerradas y también todos los conductos del aire.
  • Optar por unas vacaciones junto al mar o en zonas montañosas altas, donde la concentración de polen es mucho menor.
  • Ir de excursión o hacer ejercicio por la mañana temprano o después de que haya llovido, cuando la concentración de polen en el aire es más bajo.
  • Si se toma un café en una terraza, tener en cuenta que el polen en el aire de la ciudad es de tres a cinco veces menor que en el campo.
  • Estar pendiente del calendario polínico.
  • Evitar los alimentos que pueden desencadenar una reacción alérgica o fortalecerla, como la piña, la carne fresca y los huevos.
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