Frangula alnus Mill.
Familia: Ramnaceas
Nombres populares: Frángula, Arraclán
Uso
A.Vogel AG utiliza la corteza de frángula para elaborar LinoMed, un granulado vegetal a base de semillas de lino, hojas de sen y corteza de frángula.
Se utiliza principalmente como laxante natural para mejorar el tránsito intestinal, gracias a sus compuestos antraquinónicos. También tiene propiedades antiinflamatorias y se emplea en el tratamiento de afecciones digestivas ocasionales, aunque su uso prolongado no es recomendado.
Características botánicas
El arraclán es un arbusto frondoso y extendido, con un tallo de 3 a 4 metros de altura, ramificado y cubierto de una corteza negruzca. Las hojas alternas, pecioladas, ovaladas y enteras, son a veces puntiagudas lisas y de un hermoso color verde brillante. Los extremos de las ramitas jóvenes toman un color ceniciento y se produce una pelusilla muy menuda. Las flores son pequeñas y se componen de un cáliz verdoso dividido en cinco lóbulos, de color blanco rosado, y están dispuestas en ramilletes en la axila de las hojas. Los frutos, bayas pequeñitas y redondas, van cambiando de color, desde verde primero, marfileño después, más tarde rosado, hasta morado/ negro en su maduración. Florece de abril a julio.
Hábitat
Crece a orillas de los arroyos, en los humedales y en las regiones templadas de Europa. Es común en la naturaleza y raro en cultivos, aunque puede cultivarse por siembra o esquejes. La corteza se separa muy bien del leño cuando la ramita está recién cortada y solo de arbusto de 2 a 3 años. El secado tiene que ser rápido en lugares secos y bien aireados. Su utilización no debe pasar del año, ya que su composición química y los principios activos quedan muy reducidos.
Historia
La frángula, Rhamus frangula, conocida también como el espino negro purgante, por su corteza añecada constituye un excelente purgante de acción suave y segura. El primer autor que mencionó las propiedades purgantes de la frángula fue Piero Crescenzi, nacido en Bolonia a principios del siglo XIII. Pero fueron ignoradas durante largos años por los farmacólogos hasta que Hieronymus Bock, botánico y médico alemán, en el “De Stirpium libri" de 1552, menciona la planta, aunque desconocía sus efectos purgantes.
Mattioli en la edición de 1554 habla ya de la frángula y de su corteza que “purga y tonifica como la del ruibarbo, expulsa la bilis, la pituita y los humores de los hidrópicos, es un purgante muy suave, que limpia admirablemente el hígado y lo vigoriza… La corteza externa es astringente, la interna depurativa… Pero solo debe ser empleada seca, verde produce vómitos".
