Pulsatilla

Pulsatilla

Pulsatilla pratensis (L.) Mill.

Familia: Ranunculaceae
Nombre popular: Pulsatilla, Pequeña flor de pascua

Uso

A.Vogel AG la utiliza en diluciones homeopáticas, de acuerdo con las Normas HAB de Alemania, producidas de plantas frescas, usando toda la planta pulsatilla pratensis en el momento de la floración. Es procesada manual e inmediatamente para potenciar la tintura primaria y evitar cualquier tipo de deterioro de agentes externos.
La pulsatilla se utiliza principalmente para aliviar problemas respiratorios, dolor menstrual y síntomas digestivos leves, aprovechando sus efectos calmantes y antiinflamatorios.

Características botánicas


La pulsatilla es una planta perenne de unos 8-30 cm. de alto. Es nativa del centro Europa y Europa del Este, desde Noruega hasta Dinamarca llegando hasta Bulgaria y Siberia. Tiene una raíz fuerte, de la que parten tallos delgados con una sola flor de seis campánulas, de color viola o rojizas. Es de hojas segmentadas, cubierta toda ella de una vellosidad larga y sedosa. Cada vástago tiene una flor de seis pétalos en forma de campana, también muy velluda. Florece en primavera, hasta junio.

Hábitat


Crece en suelos secos y soleados, en campos infértiles, en pinedas arenosas, suelos arcillosos, en llanuras o altitudes de hasta 1.000 metros. No puede crecer en suelos fértiles, desaparece inmediatamente. En Suiza, la pulsatilla está protegida por la ley.

Historia


El físico griego Theophrastus, s. III a.C., nombró la planta anémos - viento - refiriéndose a los híspidos frutos que el viento dispersa.


En el ámbito farmacéutico fue comúnmente llamada Herba venti. Su nombre deriva del latín pulsare que significa “sonar o sentir”, por la forma de campanita de las flores.

Los ingleses la nombraban familiarmente “pass flower”, que los franceses adoptaron como “passe fleur”. John Gerard, naturalista, herborista y botánico inglés nacido en 1545 y famoso por su jardín de herbáceas, escribió con éxito la “Naturalización de las plantas exóticas” y cambió el nombre de la pulsatilla a “pasque flower”, y en francés “pasque”, flor de pascua.


Hipócrates utilizó la pulsatilla para el tratamiento de la menstruación y los miedos histéricos. Los médicos de la antigüedad le atribuían un poder especial y según la doctrina del recetario, prescribían la planta a pacientes que “dejaban sus manos colgando”, es decir, a pacientes depresivos, melancólicos o apáticos.


Matthiolus recomendaba la flor contra la malaria y la pestilencia. En 1564 Lonicerus, escribió: “El jugo exprimido en la nariz purifica el cerebro. La raíz, una vez masticada, elimina las flemas. Purifica totalmente las úlceras purulentas y cura las heridas”.


Más tarde la flor del viento fue utilizada como remedio para dolencias de los ojos como las cataratas y la amaurosis, y en el s.XVIII ya hubo muchas disertaciones y se empezó a escribir sobre ello.

Categoría: Enciclopedia plantas