Claves para volver a la rutina con calma y cuidar el descanso
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La regla de oro: el frío alivia en caso de inflamación articular aguda, el calor en caso de inflamación articular crónica.
Millones de personas sufren dolor en las articulaciones, dolor de espalda o múltiples formas de reumatismo. Se necesitan diferentes terapias en función del tipo de afección. Sin embargo, en todos los casos son fundamentales tres elementos: la alimentación, el ejercicio físico y la relajación, que no calman directamente el dolor pero mejoran el estado general de la persona.
La mayoría de personas con reumatismo sabe intuitivamente si les va mejor el calor o el frío.
El calor reduce el dolor, estimula el metabolismo, promueve la circulación sanguínea, relaja los músculos y mejora la elasticidad del tejido conectivo. La mayoría de las personas con afecciones reumáticas se sienten mejor en un clima más cálido.
Además de los baños termales, sauna, baños completos y parciales con ayuda de árnica, de flores de heno, cataplasmas de barro, los tratamientos físicos incluyen cataplasmas calientes, de patata o de lino y aplicaciones de arcilla medicinal o parafina.
En caso de inflamación aguda, es decir, cuando la articulación está enrojecida e inflamada, es el frío que alivia el dolor, alivia la congestión y tiene un efecto anti-inflamatorio.
La terapia con frío abarca una amplia gama de temperaturas y el proceso se activa, sin problemas para las articulaciones de todo el cuerpo, hasta aprox. -110ºC, en una habitación fría diseñada para este propósito y con especialistas.
L‘autoterapia es posible a temperaturas entre 15ºC y 18ºC. Sumergir las partes doloridas en agua (helada o no), cataplasmas a base de acetato de aluminio, de queso fresco o de arcilla medicinal preparadas en frío, y aplicaciones de paños helados o de gel conservados en el congelador.
Todos estos tratamientos se pueden realizar fácilmente en casa.La duración es un factor clave: un uso breve del frío causa reacciones vasculares (estrechamiento y dilatación de los vasos sanguíneos), un tratamiento más largo (hasta 20 minutos en las grandes articulaciones) relaja los músculos, mejora la movilidad, reduce el flujo sanguíneo y el metabolismo local. Si el frío causa dolor interrumpir el tratamiento inmediatamente.
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