Olivia: "Es un privilegio poder ser parte del estilo de vida saludable de nuestros clientes"
En esta entrevista hablamos con Olivia Blanco, socia de los herbolarios Salud Mediterránea en Madrid, un proyecto familiar... Ver más
La regla de oro: el frío alivia en caso de inflamación articular aguda, el calor en caso de inflamación articular crónica.
Millones de personas sufren dolor en las articulaciones, dolor de espalda o múltiples formas de reumatismo. Se necesitan diferentes terapias en función del tipo de afección. Sin embargo, en todos los casos son fundamentales tres elementos: la alimentación, el ejercicio físico y la relajación, que no calman directamente el dolor pero mejoran el estado general de la persona.
La mayoría de personas con reumatismo sabe intuitivamente si les va mejor el calor o el frío.
El calor reduce el dolor, estimula el metabolismo, promueve la circulación sanguínea, relaja los músculos y mejora la elasticidad del tejido conectivo. La mayoría de las personas con afecciones reumáticas se sienten mejor en un clima más cálido.
Además de los baños termales, sauna, baños completos y parciales con ayuda de árnica, de flores de heno, cataplasmas de barro, los tratamientos físicos incluyen cataplasmas calientes, de patata o de lino y aplicaciones de arcilla medicinal o parafina.
En caso de inflamación aguda, es decir, cuando la articulación está enrojecida e inflamada, es el frío que alivia el dolor, alivia la congestión y tiene un efecto anti-inflamatorio.
La terapia con frío abarca una amplia gama de temperaturas y el proceso se activa, sin problemas para las articulaciones de todo el cuerpo, hasta aprox. -110ºC, en una habitación fría diseñada para este propósito y con especialistas.
L‘autoterapia es posible a temperaturas entre 15ºC y 18ºC. Sumergir las partes doloridas en agua (helada o no), cataplasmas a base de acetato de aluminio, de queso fresco o de arcilla medicinal preparadas en frío, y aplicaciones de paños helados o de gel conservados en el congelador.
Todos estos tratamientos se pueden realizar fácilmente en casa.La duración es un factor clave: un uso breve del frío causa reacciones vasculares (estrechamiento y dilatación de los vasos sanguíneos), un tratamiento más largo (hasta 20 minutos en las grandes articulaciones) relaja los músculos, mejora la movilidad, reduce el flujo sanguíneo y el metabolismo local. Si el frío causa dolor interrumpir el tratamiento inmediatamente.
En esta entrevista hablamos con Olivia Blanco, socia de los herbolarios Salud Mediterránea en Madrid, un proyecto familiar... Ver más
Con la llegada de los cambios de estación, muchas personas comienzan a notar los efectos de las alergias.... Ver más
A.Vogel ha tenido el placer de colaborar en las recientes jornadas formativas Prescribir, Dispensar y Recomendar Fitoterapia con... Ver más