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La sal es la principal fuente de sodio en la alimentación y en los últimos años, debido a los cambios alimenticios y de estilo de vida, su consumo está aumentando en todo el mundo.
Esto es debido a una producción creciente y excesiva compra de alimentos elaborados que, además de un alto contenido en sal, tienen muchas grasas saturadas, ácidos grasos trans y azúcar. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, la mayor parte de las personas consumen demasiada sal, entre 9 y 12 gramos al día.
El elevado consumo de sal (superior a cinco gramos al día) y la absorción insuficiente de potasio pueden contribuir a causar diferentes problemas en el organismo, sobre todo los relacionados con la salud cardiovascular y renal. Además de favorecer infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares y embolias, entre otros, puede causar retención de líquidos, insuficiencia renal y mayor predisposición a la formación de piedras y cálculos. De hecho, se ha demostrado que si se toma en cantidades inferiores a 5 gramos en un adulto, se puede reducir la tensión arterial y el riesgo cardiovascular.
Para prevenir todos esos problemas de salud, te ofrecemos una serie de claves que contribuirán a reducir la sal en tu dieta:
Cuando vayas a hacer la compra prioriza los productos que sean bajos en sal y lee bien las etiquetas para prestar atención al contenido en sodio.
Alrededor del 80% de la sal que se consume proviene de alimentos elaborados o precocinados, por lo que conviene incluir menos productos de este tipo en tu cesta de la compra.
La Sociedad Española de Cardiología recomienda añadir a la dieta al menos cinco piezas en total, de 80 gramos cada una, para reducir los efectos del consumo de sal.
A la hora de preparar las comidas procura no agregar demasiada sal a los alimentos. Según la OMS, las papilas gustativas se acostumbran a la reducción de sal y es probable que esto permita apreciar mejor los alimentos y descubrir más sabores.

Puedes recurrir a otros condimentos más sanos como pueden ser las especias u otros sustitutos como Herbamare Diet, que incluye hortalizas frescas, hierbas aromáticas, limón, alga marina kelp y cloruro de potasio, por lo que tiene un bajo contenido en sodio.
Procura no poner saleros en la mesa para así evitar la tentación de echar más sal a las comidas.
Huye de los snacks y opta por otros tentempiés más sanos como frutos secos, frutas frescas, cereales, verduritas crudas, etc.
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