5 recetas frescas de verano con Herbamare®
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Durante los meses de invierno, los ojos pueden verse más afectados debido a las condiciones climáticas, la falta de luz natural y el ambiente seco.
Mantén una buena hidratación ocular
Tanto el viento frío como los ambientes interiores con calefacción pueden deshidratar y provocar fatiga ocular, aumentando la irritación y la incomodidad visual. La exposición directa al viento acelera la evaporación de la humedad natural de los ojos, lo que genera ardor, picazón y malestar. Por otro lado, los entornos con calefacción secan el aire, lo que agrava la sequedad ocular y afecta la película lagrimal. Esta película es crucial para mantener los ojos hidratados y protegidos, ya que lubrica la superficie ocular y previene la irritación.
Para prevenir la sequedad ocular, las gotas oftálmicas son una opción eficaz, ya que ayudan a mantener una buena hidratación y protección de los ojos. El ácido hialurónico es particularmente beneficioso, ya que retiene la humedad y alivia la sensación de sequedad.
Reduce el uso de pantallas, siempre que puedas
El frío invernal puede hacer que pasemos más tiempo en espacios cerrados, donde el aire suele estar más seco, y el parpadeo disminuye al mirar las pantallas, lo que genera mayor incomodidad para la vista.
Este fenómeno, conocido como fatiga visual digital, se caracteriza por visión borrosa, irritación y sequedad ocular. Para combatirlo, es importante hacer pausas regulares, seguir la regla 20-20-20 (cada 20 minutos, haz una pausa de al menos 20 segundos y mira algo que esté a 6 metros de distancia) y ajustar el brillo y la luz ambiental de las pantallas para reducir el esfuerzo ocular.
Alimentos ricos en antioxidantes para tu salud visual
Consumir alimentos ricos en antioxidantes, como zanahorias, espinacas y cítricos, es fundamental para proteger los ojos del daño celular y mantener su hidratación. Los betacarotenos, la vitamina C y la vitamina E son especialmente importantes, ya que ayudan a neutralizar los radicales libres y favorecen la regeneración de las células oculares.
Además, estos nutrientes desempeñan un papel clave en la prevención de afecciones oculares a largo plazo, como la degeneración macular y las cataratas, problemas que se agravan con la edad y la exposición constante a factores como el sol y la contaminación. Incorporar estos alimentos en tu dieta puede ser una estrategia eficaz para cuidar la salud visual a medida que envejecemos.
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