Olivia: "Es un privilegio poder ser parte del estilo de vida saludable de nuestros clientes"
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Con la llegada de la primavera, la proliferación del polen por efecto de la polinización de las plantas provoca que muchas personas sufran las típicas molestias de la alergia: tos, escozor en los ojos, estornudos, mal estar general, fatiga, etc.
Con la llegada de la primavera, la proliferación del polen por efecto de la polinización de las plantas provoca que muchas personas sufran las típicas molestias de la alergia: tos, escozor en los ojos, estornudos, mal estar general, fatiga, etc. La mayoría de estos síntomas son similares a los del resfriado, por lo que confundir ambas enfermedades es más común de lo que se piensa. Sin embargo, mientras que el resfriado lo produce una infección vírica, la alergia es una respuesta de nuestro organismo a una sustancia que identifica como invasiva.
La polinosis o alergia al polen es un problema que afecta a los ojos, la nariz y los pulmones, la padece un 15% de la población, incrementándose este porcentaje hasta un 30% entre los jóvenes, según datos del Ministerio de Sanidad. Al tratarse de un problema estacional, su mayor pico de incidencia es en primavera. Por su parte, el resfriado puede darse en cualquier época del año, aunque es más común en los meses fríos y, como ya hemos dicho antes, su causa es vírica.
El resfriado es una enfermedad de las vías respiratorias provocada por diversos virus (rinovirus, coronavirus, etc.), que afecta principalmente a la nariz y a la garganta y que puede ir acompañado, en ocasiones, de fiebre no muy alta. Entre sus síntomas se encuentran el malestar físico, la acumulación de mucosidad y la irritación de garganta. Es frecuente cogerlo en épocas de frío, ya que pasamos más tiempo en espacios cerrados, como oficinas y colegios, lo que facilita el contagio. Además, la falta de humedad a causa de frío provoca sequedad en las fosas nasales.
A diferencia del resfriado, la alergia no la provoca un virus. Es una reacción de nuestro propio organismo contra un agente que identifica como invasivo, lo que se conoce como alérgeno. Cuando los alérgenos se introducen en el cuerpo, estos producen una serie de reacciones, que hacen que el sistema inmunológico genere anticuerpos específicos como mecanismo de defensa. Estos anticuerpos son los que provocan los síntomas típicos de la alergia: los estornudos, el goteo nasal o el picor de ojos.
A continuación, desde A.Vogel te explicamos qué síntomas son más típicos de la alergia y cuáles son los más comunes del resfriado.
Recuerda que es importante aprender a diferenciar la alergia del resfriado ya que ambos problemas de salud tienen diferentes opciones de tratamiento. En los casos de alergia, primero hay que identificar el alérgeno responsable de los síntomas para que el alergólogo pueda prescribir el tratamiento oportuno.
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