Claves para volver a la rutina con calma y cuidar el descanso
Volver de nuevo al ritmo habitual, madrugar, retomar el trabajo y recuperar las obligaciones del día a día... Ver más
El verano suele venir acompañado de días más largos, horarios más flexibles y menos prisas. Volver de nuevo al ritmo habitual, madrugar, retomar el trabajo y recuperar las obligaciones del día a día puede hacer que nos cueste un poco más desconectar, relajarnos o conciliar el sueño.
Recuperar poco a poco ciertas rutinas y encontrar momentos para bajar el ritmo puede ser una buena forma de hacer más sencilla esta transición.
6 pequeños cambios que pueden marcar la diferencia
1. Recuperar poco a poco los horarios de sueño
Durante las vacaciones es habitual acostarse y levantarse más tarde. Volver gradualmente a los horarios habituales puede ayudar a que el cuerpo se adapte de nuevo a la rutina y facilite el descanso nocturno.
2. Crear una rutina antes de dormir
Intentar mantener unos horarios similares cada día y reservar los últimos momentos de la jornada para actividades tranquilas puede ayudar a preparar el cuerpo y la mente para el descanso.
3. Reducir las pantallas por la noche
Móvil, ordenador, televisión... Las pantallas forman parte de nuestro día a día, pero reducir su uso antes de acostarnos puede ayudarnos a crear un ambiente más tranquilo y a separar el momento de actividad del momento de descanso.
4. Cuidar la alimentación y las cenas
Una alimentación variada y equilibrada es importante durante todo el año. Por la noche, optar por cenas ligeras y evitar comidas demasiado copiosas puede contribuir a un mejor descanso.
5. Mantenerse activo durante el día
Caminar, salir a pasear o practicar algún deporte son buenas formas de mantenernos activos y despejar la mente.
6. Buscar momentos para desconectar
Volver a la rutina no significa llenar cada momento del día de actividades. Dedicar un rato a leer, escuchar música, dar un paseo o simplemente descansar puede ayudar a bajar el ritmo al final de la jornada.
Plantas tradicionalmente utilizadas para el descanso
Cuando buscamos recuperar el ritmo habitual del día a día, también podemos prestar atención a aquellas plantas que tradicionalmente se han utilizado para favorecer la calma, la relajación y el descanso. Es el caso de la pasiflora, la valeriana o el lúpulo, plantas que podemos encontrar en distintos complementos alimenticios y en formatos muy variados, como gotas, comprimidos, granulados o sprays.
La pasiflora se utiliza tradicionalmente para aliviar síntomas leves de estrés mental y ayudar a crear un estado de calma. La valeriana es una de las plantas más conocidas en este ámbito y se emplea para facilitar la conciliación del sueño y favorecer un descanso adecuado. El lúpulo, por su parte, también forma parte de preparados para acompañar la relajación y el descanso nocturno.
Y, como curiosidad, ¿sabías que la lechuga también tiene efectos relacionados con el descanso? Esta planta contiene compuestos naturales como la lactucina y la lactucopicrina, presentes en algunas variedades y que están relacionados con la conciliación del sueño y la relajación.
Volver a la rutina también es volver a descansar
Recuperar horarios regulares, mantener una rutina antes de dormir, reducir las pantallas por la noche, cuidar la alimentación y reservar momentos para desconectar son pequeños hábitos que pueden ayudarnos a recuperar poco a poco nuestro ritmo habitual.
Y, cuando sea necesario, los complementos alimenticios a base de estas plantas pueden ser un apoyo más dentro de nuestra rutina.
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