Olivia: "Es un privilegio poder ser parte del estilo de vida saludable de nuestros clientes"
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Si tu hijo tiene fiebre, tos, mocos y le duele el cuerpo o la cabeza puede que se haya contagiado de gripe o resfriado. A continuación, te explicamos cómo identificar estas enfermedades y qué puedes hacer para que tu hijo mejore y vuelva a estar bien.
Primero, debes comprender que la gripe y el resfriado son enfermedades distintas que afectan a las vías respiratorias con síntomas comunes, como la tos o el dolor de garganta, pero que también guardan diferencias que determinan las opciones de tratamiento. Por lo general, la gripe hace que los niños se encuentren peor que cuando tienen un resfriado, pero no siempre es fácil distinguir entre estas dos enfermedades propias de los meses más fríos del año.
El resfriado común o catarro es un proceso viral leve que no suele presentar complicaciones y llega durar entre 5 y 7 días. Lo pueden causar más de 200 tipos de virus (entre los que se encuentran el rinovirus y el coronavirus), por lo que no existe una vacuna específica para esta enfermedad. Sus principales síntomas en niños son: estornudos, goteo y congestión nasal, tos con mocos y, en raros casos, fiebre baja. Lo normal es que tras una semana tu hijo empiece a sentirse mejor, pero puede que necesite un tratamiento para reducir la intensidad de los síntomas.
Por su parte, la gripe es una infección de las vías respiratorias a la que debemos prestar especial atención ya que, a diferencia del resfriado, es más común que pueda complicarse y derivar en otitis, sinusitis, faringitis o incluso neumonía. El responsable de esta enfermedad es el virus de la influenza y sus síntomas más frecuentes en niños son fiebre alta (de más de 38 °C), escalofríos y temblores, dolor muscular y de cabeza, e incluso diarrea o vómitos. Los síntomas de la gripe aparecen de forma repentina en tan solo 24 horas tras el contagio y su intensidad suele disminuir una vez la fiebre empieza a bajar. Por lo general, los niños con buena salud, suelen superar la gripe después de 10 días.

Los niños son muy susceptibles a los virus de la gripe y el resfriado, ya que su sistema inmunitario es más vulnerable y se encuentra en constante desarrollo, por lo que pueden presentarse complicaciones derivadas de estas enfermedades.
Como hemos mencionado antes, es muy poco frecuente que el resfriado presente complicaciones. Entre las más comunes se encuentran dolor de oído, sinusitis, silbido a respirar o fiebre alta durante más de dos días. Ante estos síntomas es aconsejable que consultes con tu pediatra para que evalúe a tu hijo.
Las complicaciones de la gripe sí son más frecuentes, sobre todo en niños que no gozan de buena salud o tienen otros problemas como el asma. Las principales complicaciones de la gripe en la edad pediátrica1 son:
Es importante que acudas al pediatra si parece que tu hijo está empeorando, tiene dificultades para respirar, parece confundido o no remite la fiebre o el dolor de cabeza.
La Echinacea purpurea contribuye al buen funcionamiento del sistema defensivo del organismo ayudando a fortalecer el sistema inmunológico por activación de la fagocitosis, estimulación de fibroblastos, aumento del nivel de inmunoglobulinas, algunas células inmunocompetentes, y estimulación de componentes de la inmunidad celular y humoral.
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