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Estar de pie durante muchas horas es bien sabido que no es muy aconsejable, como tampoco lo es permanecer sentado durante mucho tiempo. De hecho, ambas situaciones, junto con el sobrepeso o la edad, son factores que pueden hacer que sientas las piernas cansadas, además de calambres y hormigueo o, incluso, que aparezcan varices. Es más, una de las patologías más frecuentes entre los seres humanos es la Insuficiencia Venosa Crónica (IVC).
Según datos del Capítulo Español de Flebología de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular, al menos una cuarta parte de los adultos presentan, en mayor o menor grado, algún síntoma de esta enfermedad.
Las personas que padecen algún tipo de IVC suelen notar dolor, hinchazón, hormigueo y pesadez en las piernas, así como calambres. Aunque, en los casos más graves, pueden aparecer flebitis.

Existen plantas que mejoran los síntomas de la insuficiencia venosa. Una de ellas es el castaño de Indias (Aesculus hippocastanum), un árbol originario de Asia aunque, a día de hoy, puede encontrarse en casi cualquier parte del mundo ya que es muy apreciado como ornamental. La Agencia Europea del Medicamento (EMA) aprueba el uso de la semilla de esta planta para el tratamiento de la insuficiencia venosa crónica, con el fin de aliviar la hinchazón de piernas, la sensación de pesadez, el dolor, el cansancio, el picor o los calambres.
La EMA también aprueba su uso tradicional, por vía tópica, para tratar el malestar y pesadez de las piernas -derivados de los trastornos venosos leves-, la hinchazón local por acumulación de líquidos o los hematomas. Incluso se ha comprobado su eficacia en el tratamiento de las hemorroides y los edemas postoperatorios.
Uno de los principios activos más importantes de las semillas del castaño de Indias es la aescina. Esta, junto con la aesculina, tiene la capacidad de evitar la formación de edemas disminuyendo la permeabilidad capilar y aumentar la resistencia de los vasos sanguíneos. De esta forma se consigue que la sangre fluya con normalidad y se evita la aparición de varices y hemorroides. Todo gracias a sus propiedades venotónicas y antiinflamatorias que disminuyen las manifestaciones de la insuficiencia venosa. Saponinas, taninos y flavonoides son otros componentes del castaño de Indias que ayudan a mejorar la circulación sanguínea.

El castaño de Indias no solo ayuda en los casos en los que ya se padece insuficiencia venosa, sino que también se utiliza de forma preventiva.
Hay que evitar el consumo y la elaboración casera de preparados a base de semillas de castaño de Indias, puesto que puede ser tóxico.
Además, es importante cuidar la alimentación con una dieta sana y equilibrada, no llevar una vida sedentaria, realizar ejercicio de forma regular y evitar, en la medida de lo posible, permanecer durante largos periodos de tiempo de pie o sentado.
En cualquier caso, lo más importante es consultar con un médico, puesto que no está indicado en todos los casos ni en todas las personas.
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