5 recetas frescas de verano con Herbamare®
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La echinacea (Echinacea purpurea L.) es una planta herbácea y perenne, que puede llegar a medir un metro de altura. Originaria de Norteamérica, se cree que lleva utilizándose desde hace siglos por los nativos de este continente para curar las heridas de las flechas o las picaduras de serpiente. Ya a principios del siglo XX, se adopta en Europa. Sus flores son muy similares a las margaritas, de tonos rosáceos o púrpuras. Su nombre proviene del griego Echinos, que significa ‘erizo’, por su cabezuela central, llena de flores rígidas que parecen espinas; y purpurea indica, en latín, el propio color de los pétalos.
Existen en total 23 especies, aunque sólo diez son usadas por los humanos. De éstas, las variedades más conocidas son la purpurea –la más conocida y usada, sobre todo en Europa–, angustifolia y pallida. Se puede aprovechar todo de esta planta, desde la raíz hasta las hojas y las flores, por sus beneficios sobre el sistema inmunológico.
Gracias a sus propiedades, la echinacea fresca sirve para mantener la salud del sistema inmunitario, y ayuda a combatir los síntomas de dolencias tan comunes y recurrentes como el resfriado y la gripe.
En la actualidad, existen medicamentos base de echinacea fresca, como EchinaMed, que guardan todas las propiedades de esta planta.
Alivia los síntomas de gripe y resfriados
Sin duda, su uso más habitual y por el que es más conocida es el de combatir los síntomas de enfermedades que suelen llegar con el otoño e invierno, como faringitis, gripe o catarros comunes. De hecho, existen estudios* que indican que es tan efectiva como el antigripal más frecuente.
Esta planta medicinal posee principios activos que actúan fortaleciendo el sistema inmunitario y aumentando las defensas, por lo que protege a las células de las agresiones.
La dosis y el tiempo de consumo deben ser las adecuadas para obtener los beneficios de esta planta. Normalmente no suele causar efectos secundarios, aunque lo que sí es cierto es que no se aconseja su utilización en personas con afecciones del sistema inmunitario, en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia. En cualquier caso, es importante siempre consultar su uso con su médico o farmacéutico.

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