Olivia: "Es un privilegio poder ser parte del estilo de vida saludable de nuestros clientes"
En esta entrevista hablamos con Olivia Blanco, socia de los herbolarios Salud Mediterránea en Madrid, un proyecto familiar... Ver más
Con las bajas temperaturas, es normal que se incrementen los casos de gripe en España. En la primera semana de este año, la tasa global de incidencia de gripe ha sido de 212,8 casos por 100.000 habitantes, según muestra el último informe de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica del Instituto de Salud Carlos III. Estos datos indican que lo más probable es que estamos cerca de alcanzar los niveles de incidencia gripal considerados como epidemia.
Es época de gripe pero también de resfriado y, en muchas ocasiones la sociedad los confunde. Se parecen pero, en realidad, tienen más diferencias de las que creemos. Por eso, desde A.Vogel os traemos una serie de pautas para diferenciarlas y saber qué estamos padeciendo.
Sí es cierto que ambas son infecciones agudas de las vías respiratorias, contagiosas y originadas por un virus. Sin embargo, en el caso de la gripe, el responsable es el virus “Influenza” y suele presentarse de forma epidémica, con un gran número de casos a la vez, entre octubre y abril aproximadamente.
Mientras, los resfriados los pueden causar más de 200 virus diferentes, entre ellos, el rinovirus o el coronavirus. Aunque es poco frecuente que se den en verano, pueden aparecer durante todo el año.

Asimismo, el periodo de incubación de la gripe se produce entre 18 y 36 horas, aparece de forma repentina y suele durar en torno a una semana, aunque los síntomas pueden persistir hasta 10 días. En el caso de los resfriados , la duración suele ser menor y los signos pueden remitir al cabo de los cinco o siete días. Además, surge de forma paulatina y su periodo de incubación varía en función del virus que nos infecta, siendo el más frecuente entre 2 y 4 días.
En cuanto a los síntomas, la fiebre alta, dolores musculares y de cabeza muy intensos, escalofríos, tos seca o irritativa o malestar general son signos característicos del estado gripal. En cambio, cuando una persona padece un resfriado, tiene dolor de garganta, congestión nasal, estornudos, tos productiva o con flemas, cansancio moderado e irritación ocular.En ocasiones aparecen décimas o febrícula, sobre todo en niños, pero no suele ser lo habitual.
Pueden darse síntomas en común entre ambas enfermedades, como el dolor de cabeza, garganta, picor de ojos, estornudos o mucosidad, pero será necesario valorar el conjunto de los signos para determinar cuál de las dos afecciones es.
Con respecto al tratamiento, en general es similar tanto para la gripe como para el resfriado común. Aunque hay que tener en cuenta que no hay que recurrir a los antibióticos, al tratarse ambas de una infección por virus y no por bacterias.
Así, los médicos aconsejan ciertas medidas como reposo, hidratarse lo suficiente, hacer vahos o inhalaciones de vapor para mejorar el estado general y baños tibios para bajar la fiebre.
La clave para prevenir resfriados y gripes es mantener el sistema inmunológico en condiciones óptimas. Para ello, las pautas son claras:
En esta entrevista hablamos con Olivia Blanco, socia de los herbolarios Salud Mediterránea en Madrid, un proyecto familiar... Ver más
Con la llegada de los cambios de estación, muchas personas comienzan a notar los efectos de las alergias.... Ver más
A.Vogel ha tenido el placer de colaborar en las recientes jornadas formativas Prescribir, Dispensar y Recomendar Fitoterapia con... Ver más